Para encontrar la Verdad (125) Masonería
Para encontrar la Verdad
Un joven de un pequeño pueblo al Norte de México decidió ser un buscador de la verdad, y así decidió desplazarse hasta la ciudad de Monterrey para hablar con algún guía espiritual. Después de meses de búsqueda, finalmente el joven se acercó a Kadyr el francmasón cuenta cuentos y le preguntó:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
Kadyr el francmasón le echó una mirada penetrante al joven, y Kadyr respirando profundamente y lentamente, estaba como por decir algo muy valioso en cualquier momento. El expectante joven esperando una respuesta que saldría en cualquier momento de la boca de Kadyr, y luego de unos momentos fue que escuchó de Kadyr lo siguiente:
- Mi querido joven, percibo que su corazón es puro y su búsqueda sincera. Lo que puedo decirle es que el Ser Supremo, si el mismísimo Gran Arquitecto del Universo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para qué usted encuentre la verdad sintonícese desde el interior de su corazón con Dios.
El joven, decepcionado, esperaba que el maestro Sufí Kadyr le pasara informaciones valiosas, mantras poderosos, alguna Masónica palabra mágica, técnicas de meditación ocultas, o que con sólo conocer a Kadyr se la revelara el gran misterio del Universo, sin embargo, nada de eso sucedió. El buscador de la verdad muy decepcionado de Kadyr, fue que decidió marcharse; encontraría otro maestro en otra ciudad u otra nación incluso , y fue que decidió hacer un viaje a la misma India .
Después de más de un año de andanzas por la India, el joven encontró en la ciudad de Madrás a un gran maestro un Gurú de gran prestigio. El mexicano buscador de la verdad hizo la misma pregunta para el segundo maestro:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
El maestro, rodeado por varios alumnos, miró al joven que había hecho la pregunta y dijo:
- Voy a darle la respuesta que usted quiere, pero antes quiero que usted trabaje para mí durante trece años en mi ashram.
El joven sintió un calor dentro del corazón; Esas palabras resonaban como el inicio de un camino hacia la Gran Luz , un camino que se determinó para él sin retorno.
- Estoy de acuerdo, Gurú dijo y el joven y preguntó . ¿Y qué voy a hacer en su ashram?
- Usted será el responsable de limpiar el estiércol de nuestras vacas sagradas.
El buscador de la verdad acató el pedido sin ninguna reclamación, y durante trece años trabajó con dedicación en la tarea de limpiar el estiércol de las vacas.
Pasados los trece años, el joven, que no era ya tan joven, se acercó al Gurú y dijo:
- Estoy preparado para escucharlo.
Los trece años convenidos han pasado, ahora quiero saber lo que debo hacer para encontrar la verdad.
El Sabio Gurú se acercó al alumno, posó la mano en su cabeza con olor a estiércol de vaca, y en un fuerte apretón en su hombro derecho le dijo:
- Lo que puedo decirle a Usted ahora es que Dios el Ser Supremo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para dar con la Verdad haz primero contacto con Dios desde tu corazón.
Al oír estas palabras, el alumno cerró los ojos, respiró muy hondo y por primera vez en la vida sintió la emoción de aquellos que verdaderamente se iluminan. Al volver a su estado normal, preguntó al maestro:
- Curioso, hace muchos años le hice la misma pregunta a Kadyr el francmasón cuenta cuentos, y él me dio la misma respuesta, pero en aquella época nada sucedió conmigo. ¿Por qué?
El Sabio Gurú juntó las manos a las del alumno y con increíble vibrante amor le respondió:
- La verdad no cambió en todos esos años, quien se transformó fue usted.
Alcoseri
Un joven de un pequeño pueblo al Norte de México decidió ser un buscador de la verdad, y así decidió desplazarse hasta la ciudad de Monterrey para hablar con algún guía espiritual. Después de meses de búsqueda, finalmente el joven se acercó a Kadyr el francmasón cuenta cuentos y le preguntó:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
Kadyr el francmasón le echó una mirada penetrante al joven, y Kadyr respirando profundamente y lentamente, estaba como por decir algo muy valioso en cualquier momento. El expectante joven esperando una respuesta que saldría en cualquier momento de la boca de Kadyr, y luego de unos momentos fue que escuchó de Kadyr lo siguiente:
- Mi querido joven, percibo que su corazón es puro y su búsqueda sincera. Lo que puedo decirle es que el Ser Supremo, si el mismísimo Gran Arquitecto del Universo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para qué usted encuentre la verdad sintonícese desde el interior de su corazón con Dios.
El joven, decepcionado, esperaba que el maestro Sufí Kadyr le pasara informaciones valiosas, mantras poderosos, alguna Masónica palabra mágica, técnicas de meditación ocultas, o que con sólo conocer a Kadyr se la revelara el gran misterio del Universo, sin embargo, nada de eso sucedió. El buscador de la verdad muy decepcionado de Kadyr, fue que decidió marcharse; encontraría otro maestro en otra ciudad u otra nación incluso , y fue que decidió hacer un viaje a la misma India .
Después de más de un año de andanzas por la India, el joven encontró en la ciudad de Madrás a un gran maestro un Gurú de gran prestigio. El mexicano buscador de la verdad hizo la misma pregunta para el segundo maestro:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
El maestro, rodeado por varios alumnos, miró al joven que había hecho la pregunta y dijo:
- Voy a darle la respuesta que usted quiere, pero antes quiero que usted trabaje para mí durante trece años en mi ashram.
El joven sintió un calor dentro del corazón; Esas palabras resonaban como el inicio de un camino hacia la Gran Luz , un camino que se determinó para él sin retorno.
- Estoy de acuerdo, Gurú dijo y el joven y preguntó . ¿Y qué voy a hacer en su ashram?
- Usted será el responsable de limpiar el estiércol de nuestras vacas sagradas.
El buscador de la verdad acató el pedido sin ninguna reclamación, y durante trece años trabajó con dedicación en la tarea de limpiar el estiércol de las vacas.
Pasados los trece años, el joven, que no era ya tan joven, se acercó al Gurú y dijo:
- Estoy preparado para escucharlo.
Los trece años convenidos han pasado, ahora quiero saber lo que debo hacer para encontrar la verdad.
El Sabio Gurú se acercó al alumno, posó la mano en su cabeza con olor a estiércol de vaca, y en un fuerte apretón en su hombro derecho le dijo:
- Lo que puedo decirle a Usted ahora es que Dios el Ser Supremo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para dar con la Verdad haz primero contacto con Dios desde tu corazón.
Al oír estas palabras, el alumno cerró los ojos, respiró muy hondo y por primera vez en la vida sintió la emoción de aquellos que verdaderamente se iluminan. Al volver a su estado normal, preguntó al maestro:
- Curioso, hace muchos años le hice la misma pregunta a Kadyr el francmasón cuenta cuentos, y él me dio la misma respuesta, pero en aquella época nada sucedió conmigo. ¿Por qué?
El Sabio Gurú juntó las manos a las del alumno y con increíble vibrante amor le respondió:
- La verdad no cambió en todos esos años, quien se transformó fue usted.
Alcoseri
Orlando Galindo
Para encontrar la Verdad
Un joven de un pequeño pueblo al Norte de México decidió ser un buscador de la verdad, y así decidió desplazarse hasta la ciudad de Monterrey para hablar con algún guía espiritual. Después de meses de búsqueda, finalmente el joven se acercó a Kadyr el francmasón cuenta cuentos y le preguntó:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
Kadyr el francmasón le echó una mirada penetrante al joven, y Kadyr respirando profundamente y lentamente, estaba como por decir algo muy valioso en cualquier momento. El expectante joven esperando una respuesta que saldría en cualquier momento de la boca de Kadyr, y luego de unos momentos fue que escuchó de Kadyr lo siguiente:
- Mi querido joven, percibo que su corazón es puro y su búsqueda sincera. Lo que puedo decirle es que el Ser Supremo, si el mismísimo Gran Arquitecto del Universo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para qué usted encuentre la verdad sintonícese desde el interior de su corazón con Dios.
El joven, decepcionado, esperaba que el maestro Sufí Kadyr le pasara informaciones valiosas, mantras poderosos, alguna Masónica palabra mágica, técnicas de meditación ocultas, o que con sólo conocer a Kadyr se la revelara el gran misterio del Universo, sin embargo, nada de eso sucedió. El buscador de la verdad muy decepcionado de Kadyr, fue que decidió marcharse; encontraría otro maestro en otra ciudad u otra nación incluso , y fue que decidió hacer un viaje a la misma India .
Después de más de un año de andanzas por la India, el joven encontró en la ciudad de Madrás a un gran maestro un Gurú de gran prestigio. El mexicano buscador de la verdad hizo la misma pregunta para el segundo maestro:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
El maestro, rodeado por varios alumnos, miró al joven que había hecho la pregunta y dijo:
- Voy a darle la respuesta que usted quiere, pero antes quiero que usted trabaje para mí durante trece años en mi ashram.
El joven sintió un calor dentro del corazón; Esas palabras resonaban como el inicio de un camino hacia la Gran Luz , un camino que se determinó para él sin retorno.
- Estoy de acuerdo, Gurú dijo y el joven y preguntó . ¿Y qué voy a hacer en su ashram?
- Usted será el responsable de limpiar el estiércol de nuestras vacas sagradas.
El buscador de la verdad acató el pedido sin ninguna reclamación, y durante trece años trabajó con dedicación en la tarea de limpiar el estiércol de las vacas.
Pasados los trece años, el joven, que no era ya tan joven, se acercó al Gurú y dijo:
- Estoy preparado para escucharlo.
Los trece años convenidos han pasado, ahora quiero saber lo que debo hacer para encontrar la verdad.
El Sabio Gurú se acercó al alumno, posó la mano en su cabeza con olor a estiércol de vaca, y en un fuerte apretón en su hombro derecho le dijo:
- Lo que puedo decirle a Usted ahora es que Dios el Ser Supremo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para dar con la Verdad haz primero contacto con Dios desde tu corazón.
Al oír estas palabras, el alumno cerró los ojos, respiró muy hondo y por primera vez en la vida sintió la emoción de aquellos que verdaderamente se iluminan. Al volver a su estado normal, preguntó al maestro:
- Curioso, hace muchos años le hice la misma pregunta a Kadyr el francmasón cuenta cuentos, y él me dio la misma respuesta, pero en aquella época nada sucedió conmigo. ¿Por qué?
El Sabio Gurú juntó las manos a las del alumno y con increíble vibrante amor le respondió:
- La verdad no cambió en todos esos años, quien se transformó fue usted.
Alcoseri
Un joven de un pequeño pueblo al Norte de México decidió ser un buscador de la verdad, y así decidió desplazarse hasta la ciudad de Monterrey para hablar con algún guía espiritual. Después de meses de búsqueda, finalmente el joven se acercó a Kadyr el francmasón cuenta cuentos y le preguntó:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
Kadyr el francmasón le echó una mirada penetrante al joven, y Kadyr respirando profundamente y lentamente, estaba como por decir algo muy valioso en cualquier momento. El expectante joven esperando una respuesta que saldría en cualquier momento de la boca de Kadyr, y luego de unos momentos fue que escuchó de Kadyr lo siguiente:
- Mi querido joven, percibo que su corazón es puro y su búsqueda sincera. Lo que puedo decirle es que el Ser Supremo, si el mismísimo Gran Arquitecto del Universo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para qué usted encuentre la verdad sintonícese desde el interior de su corazón con Dios.
El joven, decepcionado, esperaba que el maestro Sufí Kadyr le pasara informaciones valiosas, mantras poderosos, alguna Masónica palabra mágica, técnicas de meditación ocultas, o que con sólo conocer a Kadyr se la revelara el gran misterio del Universo, sin embargo, nada de eso sucedió. El buscador de la verdad muy decepcionado de Kadyr, fue que decidió marcharse; encontraría otro maestro en otra ciudad u otra nación incluso , y fue que decidió hacer un viaje a la misma India .
Después de más de un año de andanzas por la India, el joven encontró en la ciudad de Madrás a un gran maestro un Gurú de gran prestigio. El mexicano buscador de la verdad hizo la misma pregunta para el segundo maestro:
- ¿Qué debo hacer para encontrar la verdad?
El maestro, rodeado por varios alumnos, miró al joven que había hecho la pregunta y dijo:
- Voy a darle la respuesta que usted quiere, pero antes quiero que usted trabaje para mí durante trece años en mi ashram.
El joven sintió un calor dentro del corazón; Esas palabras resonaban como el inicio de un camino hacia la Gran Luz , un camino que se determinó para él sin retorno.
- Estoy de acuerdo, Gurú dijo y el joven y preguntó . ¿Y qué voy a hacer en su ashram?
- Usted será el responsable de limpiar el estiércol de nuestras vacas sagradas.
El buscador de la verdad acató el pedido sin ninguna reclamación, y durante trece años trabajó con dedicación en la tarea de limpiar el estiércol de las vacas.
Pasados los trece años, el joven, que no era ya tan joven, se acercó al Gurú y dijo:
- Estoy preparado para escucharlo.
Los trece años convenidos han pasado, ahora quiero saber lo que debo hacer para encontrar la verdad.
El Sabio Gurú se acercó al alumno, posó la mano en su cabeza con olor a estiércol de vaca, y en un fuerte apretón en su hombro derecho le dijo:
- Lo que puedo decirle a Usted ahora es que Dios el Ser Supremo se manifiesta en todas las cosas del universo, y para dar con la Verdad haz primero contacto con Dios desde tu corazón.
Al oír estas palabras, el alumno cerró los ojos, respiró muy hondo y por primera vez en la vida sintió la emoción de aquellos que verdaderamente se iluminan. Al volver a su estado normal, preguntó al maestro:
- Curioso, hace muchos años le hice la misma pregunta a Kadyr el francmasón cuenta cuentos, y él me dio la misma respuesta, pero en aquella época nada sucedió conmigo. ¿Por qué?
El Sabio Gurú juntó las manos a las del alumno y con increíble vibrante amor le respondió:
- La verdad no cambió en todos esos años, quien se transformó fue usted.
Alcoseri
(125) Masonería

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